jueves, 12 de marzo de 2020

"Conocerán la verdad."

Cuando tenés la llave para abrir la puerta de la celda que te aprisiona, sos libre.
Cuando podés contar con una brújula que te guía hacia el rumbo correcto, ese rumbo que te lleva directo a la libertad, ya sos libre.
Cuando disponés de un saber que te garantiza sustento económico, sos libre.
Cuando, después de mucho esfuerzo, lográs subir a la parte más alta del árbol para tener una perspectiva más amplia del bosque, sos libre.
Cuando te das cuenta de que tenés la capacidad de ponerte en los zapatos del otro para entender porqué es como es, sos libre.
Cuando, estando preso, te enfocás en logar, antes que nada, la libertad de tu compañero de celda, ya sos libre.
Cuando te proponés buscar incansablemente la libertad y no parar hasta encontrarla, sos libre.
Cuando amás, sos libre.
Cuando das, sos libre.
Cuando conocés la verdad, sos libre.







miércoles, 1 de enero de 2020

"La roca de miedo".

Faltaba un minuto para las ocho en punto.
Ese era el tiempo que lo separaba de saltar al abismo y ahogarse en el océano del miedo; o quedarse suspendido en el aire, comenzar a mover las alas y volar hacia el país de la libertad.
El minuto se extinguía y ya no quedaba tiempo para volver atrás.
Guillermo cerró los ojos y un escalofrío recorrió su cuerpo que, de repente, se vio sumergido en una atmósfera de desamparo.
A lo lejos, se alejaba el vehículo de la compañía donde trabajaba y que todos los días, a las ocho, lo pasaba a buscar.
Pero esta vez -y por su propia decisión- el transporte llegaría a la empresa con un empleado menos.
Alguna vez se le ocurrió pensar que cuando estuviese mejor entrenado en esto de ser determinado, seguramente, iba a tomar las mejores decisiones de su vida.
Pero ese día no llegaba nunca.
Así que tuvo que elegir.
Desprovisto de coraje.
Y a las ocho y un minuto, Guillermo ya había elegido.
Después de todo, cualquier esfuerzo que le permitiera darles una mejor calidad de vida a su esposa y a su pequeña hija, bien valía la pena asumir los riesgos.
- Hola ¿Paula?
- ¡Hola Guille! ¡Qué sorpresa escucharte!
- Quería contarte que tomé una decisión y mi respuesta es "sí".
Así que estaremos viajando a Bariloche la semana que viene.
- ¡Felicitaciones Guille! ¡Los esperamos!
Y aunque las cosas no fueron tan sencillas al principio, el emprendimiento de Guillermo en Bariloche, poco a poco, empezó a dar sus frutos.
Descubrió que para ser determinado y tomar las mejores decisiones es necesario estar "determinado a empezar", aunque uno nunca esté totalmente preparado para hacerlo. Que el miedo es una gran roca de hielo en la espalda que se disuelve con el calor de la marcha. Que el amor a su compañera y a su hija es un motor imparable. Y que el poder no está en el que tiene la fuerza, sino en aquel que cree, con absoluta fe, que la tiene.




jueves, 26 de diciembre de 2019

El secreto de Grisel.

Esa mañana en particular, Mariana no tenía fuertes motivos para salir a limpiar parabrisas. Sin embargo sabía que en breve tendría que levantarse para no tener que soportar las protestas de su "socia y amiga" Grisel quien se ponía pesada cuando la encontraba durmiendo.
-¡Mariana! -la sorprendió Grisel, asumiendo su acostumbrado rol de madre mandona- ¿todavía seguís en la cama?
-Hoy no tengo ganas de salir -sentenció Mariana, con voz deprimida.
-¡Nada de bajones! - ordenó Grisel, mientras abría la ventana para que entrara el sol-. Hoy te necesito más que nunca, Mariana. Hoy tenemos que juntar más que otras veces. Porque vamos a festejar la navidad como nos lo merecemos.
- ¿Y cómo vamos a hacer?
- Sonriendo.
- ¿Qué?
- Sonriendo. Y te explico cómo: ¿Cómo estarías si al finalizar el día nuestro tarro de recaudación estuviese repleto?
- ¡Saltaría en una pata! -respondió Mariana, al mismo tiempo que saltaba de la cama.
- Bueno, eso es precisamente lo que vamos a hacer. Vamos a limpiar parabrisas imaginando que lo que juntamos superó todos los records. Y lo vamos a vivir por anticipado. Sintiéndonos súper felices. Como si ya lo hubiésemos logrado.
- Grisel ¿vos estás bien?
- Vos haceme caso, Mariana. Y lo vas a ver.
Ese día fue largo y extenuante. El calor del sol pegando en el asfalto hacía el aire irrespirable.
Y aunque las dos amigas lucían desalineadas y empapadas en sudor, la transparencia de sus sonrisas invitaban a los automovilistas a dejarse limpiar los vidrios, como si en ese acto se dejaran limpiar también las culpas que cada uno escondía en su corazón.
Al caer la tarde, la luz del sol se terminaba y la jornada laboral también. Casi sin fuerzas, Mariana y Grisel cayeron rendidas sobre el cordón de la avenida, pero custodiando un tarro desbordado de billetes.
Mariana no podía creer que se cumpliera lo que a la mañana era una profecía. Y Grisel había encontrado el secreto para hacer que la vida, de ahora en más, comenzara a ser la manifestación de su desprejuiciada y poderosa fe.



lunes, 7 de octubre de 2019

¡Adiós excusas!

Cada vez que vencemos ese poder extraordinario que son las excusas para no hacer algo que nos beneficie -y me lo digo fundamentalmente a mí- estamos conquistando nuestra libertad.
Sabemos que nuestra mente no estará de acuerdo con algunos cambios de hábitos y por eso sabotea permanentemente nuestros planes de superación. Pero si perseveramos, día a día, en convencer a nuestra mente de que esos nuevos hábitos serán para que estemos bien, ella terminará aceptando nuestra decisión. Y no sólo eso: será la primera en reconocer lo bien que estamos desde que implementamos esa nueva forma de pensar. Así que la clave estará en la repetición perseverante de nuestros nuevos hábitos para que la mente inconsciente, con el correr de los meses, los tome como propios.


martes, 11 de junio de 2019

"No lo cuentes".

No le cuentes a nadie
que una noche de luna,
el fulgor de una estrella
te alumbró el corazón.
Y de lo más profundo,
del fondo de tu pecho
brotó una fuerza inmensa
de alegría y pasión.

No le cuentes a nadie
que a partir de ese instante
apareció un camino
que nadie te mostró.
Y encendiendo la llama
que porta el caminante
se inició tu destino
de gran conquistador.

No le cuentes a nadie
que buscando el tesoro
de tierra prometida,
de paz y bendición,
te enfrentaste con miedo
a terribles peligros
de los cuales, airoso,
saliste vencedor.

No le cuentes a nadie
que obtuviste la llave
que abre ese tesoro
que Dios te prometió.
Porque nadie creería
que la puerta más fuerte
cede ante la sublime
presencia del amor.




miércoles, 5 de junio de 2019

"El Cristo de las carreteras".

Cuando la tarde caía
y el sol se volvía nada,
mi aliento se consumía
y mi vida se apagaba.
Nadie pasó para verlo,
nadie detuvo su marcha,
sólo me acunó el silencio
acariciándome el alma.
Las heridas del naufragio
dibujaron una mancha
de rojo punzó en el suelo
para que eterna quedara,
y transcurrida en el tiempo,
mi espíritu no olvidara
que alli se esfumó mi vida
como si nada pasara.

Cuando la tarde caía
y el sol se volvía nada,
de pronto, una luz del cielo
descendió sobre mi cara.
El "Cristo de Carreteras"
desérticas y olvidadas
me tomó fuerte en sus brazos,
para que no desmayara.
Y soltándome el remedio
de Su Bendita Palabra,
me dijo, suave, "no temas,
que sano estás por mis llagas".
Poco a poco fue ascendiendo
y, antes de que se alejara,
Su voz susurró en el viento:
"Levántate pronto y anda".

Le pedí que no se fuera,
que nunca más me dejara
y en mí se quedó viviendo
como si fuese en su casa.
Y cada vez que me encuentro
en la misma encrucijada
de recorrer carreteras
desérticas y olvidadas,
sé que Él camina conmigo
a donde quiera que vaya
desde que tocó mi pecho
para que resucitara,
iluminándome el alma
con la luz de la esperanza,
cuando la tarde caía
y el sol se volvía nada.


martes, 4 de junio de 2019

"Te encontré".

Me dijeron que no me animara,
que es casi imposible.
Me dijeron que si lo intentaba,
sería peor.
Me dijeron que ya me olvidara
de querer ser libre.
Me dijeron que me acostumbrara
al sabor del dolor.

Pero un día desperté llorando
y comencé a decirme
que tendría que tomar las riendas
de una decisión.
Y aferrándome a la luz de un sueño,
con el alma firme,
puse fijo el timón de mi vuelo
con rumbo hacia vos.

Y todo el tiempo te busqué
hasta que un día te encontré,
volando el aire perfumado
de tu cielo y de tu amor.
Y le agradezco a lo que fui
porque me trajo a lo que soy,
con una mano levantada
hoy le doy gracias a Dios.

Me dijeron que esperar milagros
no sería posible.
Me dijeron que olvidarlo todo
sería mejor.
Me dijeron que eso no se hace,
que eso no se dice.
Me dijeron que es tonto el anhelo
de mi corazón.

Pero un día decidí probarlo
y empecé por irme
de las voces que me rechazaban
por buscar tu amor.
Con destino a conquistar mi sueño
comencé a sentirme
la persona más feliz del mundo
buscándote a vos.

Y todo el tiempo te busqué
hasta que un día te encontré,
volando el aire perfumado
de tu cielo y de tu amor.
Y hoy
le agradezco a lo que fui
porque me trajo a lo que soy,
con una mano levantada
hoy le doy gracias a Dios.