Cuando podés contar con una brújula que te guía hacia el rumbo correcto, ese rumbo que te lleva directo a la libertad, ya sos libre.
Cuando disponés de un saber que te garantiza sustento económico, sos libre.
Cuando, después de mucho esfuerzo, lográs subir a la parte más alta del árbol para tener una perspectiva más amplia del bosque, sos libre.
Cuando te das cuenta de que tenés la capacidad de ponerte en los zapatos del otro para entender porqué es como es, sos libre.
Cuando, estando preso, te enfocás en logar, antes que nada, la libertad de tu compañero de celda, ya sos libre.
Cuando te proponés buscar incansablemente la libertad y no parar hasta encontrarla, sos libre.
Cuando amás, sos libre.
Cuando das, sos libre.
Cuando conocés la verdad, sos libre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario