sábado, 7 de mayo de 2016

"Palabras"

Palabras que forman
frases imposibles,
palabras difíciles
de identificar.
Palabras que suenan
apenas audibles
por ser tan sensibles
que te hacen llorar.
.
Palabras que sanan,
palabras que hieren,
palabras que tienen
la justa verdad.
Palabras que viajan,
que van y que vienen
y no se detienen
a reflexionar.
.
Palabras que cierran
y abren mil puertas,
palabras de alerta
en la inseguridad.
Palabras consuelo,
palabras abrazo
que marcan el paso
de nuestra amistad.
.
Palabras inquietas,
duras e insolentes
que muy poca gente
se atreve a nombrar.
Palabras metidas
en una botella
y bajo las estrellas
lanzadas al mar.






"Te escribo"

Te escribo en silencio, 
a solas, furtivo,
perdido en las sombras
de mis desvaríos,
soñando en palabras
que hablo contigo
aquel raro idioma
que hemos aprendido
con sólo mirarnos
oyendo el sonido
profundo, armonioso
de nuestros latidos.
Para que la magia
se quede conmigo
y nunca se entere
que tú ya te has ido,
le miento a mi alma
que estamos unidos
y muriendo lento,
sereno... te escribo.

Te escribo en mi mente,
te escribo dormido,
te escribo en el aire,
te escribo en el río,
y cuando mis días
han amanecido
en el horizonte
soleado te escribo.
Cuando aquellas tardes
que hemos compartido
las diluye el tiempo
y las traga el olvido.
Cuando sólo queda
una noche de luna
sabiendo que el día
me hallará vencido,
antes que mi vida
se haya despedido,
tranquilo... despacio...
sonriendo... te escribo.

.






"Cuando Cindy canta un blues"

Cuando Cindy canta un blues.
en sus ojos parece brillar
esa estrella que jamás
la dejó de iluminar.
Y su voz hace pedazos
a su propia soledad,
devolviéndole la vida,
empujándola a soñar,
rescatándola de tanta oscuridad.

Cuando Cindy canta un blues,
le hace frente a toda adversidad,
sospechando que, tal vez,
haya otra oportunidad
de empezar todo de nuevo,
de intentarlo una vez más,
de plantarse frente a todos
y volverse a levantar
con la fuerza que da un blues
y nada más.

Cuando Cindy canta un blues,
desaparece su realidad
y comienza a imaginar
que es mentira la verdad.
Y, al menos por un momento,
tres minutos, nada más
Cindy hace parar el tiempo
y termina por pensar
que es el tiempo que realmente
dura la felicidad.